Luego de estar paralizada en el Congreso, el Gobierno se abrió a retirar su controvertida reforma constitucional de seguridad, ingresada en el marco de la Agenda Contra el Crimen Organizado (ACOT).
Según informó el Senador Pedro Araya (PPD), se dará pie para iniciar una reforma redactada en conjunto por parlamentarios de la Comisión de Constitución.
El senador por Antofagasta explicó que el nuevo texto sería consensuado, “en el cual tanto gobierno como oposición puedan hacer valer cuáles son los temas centrales que pueden ayudar en materia de seguridad pública”.

Araya valoró que el Ejecutivo retirara el proyecto de reforma constitucional “en la medida en que exista un texto alternativo que pueda recoger los distintos problemas que se han planteado y que pretendía solucionar la reforma del Gobierno.»
EL CONTROVERTIDO PROYECTO
Según el gobierno, cuando hizo el anuncio, la reforma buscaba “dotar al Estado de capacidades quirúrgicas frente a las amenazas del siglo XXI”, como el crimen organizado transnacional y el terrorismo, sin erosionar el Estado de Derecho. Justamente este último punto recibió profundos cuestionamientos por la posible violación de derechos fundamentales y la entrega de herramientas, en democracia, al jefe de Estado.


