Una nueva tragedia ferroviaria mantiene en conmoción a España. Durante la mañana de este miércoles, una colisión de alta velocidad entre dos trenes de pasajeros a la altura de la localidad de Urda (provincia de Toledo) se cobró la vida de al menos 68 personas y dejó más de 70 heridos, al menos 15 de ellos en estado de extrema gravedad.
El siniestro se produjo cerca de las 8:30 horas en el tramo que conecta Madrid con Andalucía. De acuerdo con las primeras investigaciones, un tren de la compañía Iryo se encontraba detenido sobre la vía por razones operativas cuando fue alcanzado por la parte trasera por una formación AVE de Renfe que circulaba por el mismo trazado. La violencia del impacto provocó el descarrilamiento de varias unidades y la caída de dos vagones por un terraplén de grava.
Despliegue de emergencia y rescate contra el tiempo
En el lugar del siniestro operan múltiples dotaciones de bomberos, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), helicópteros sanitarios y ambulancias móviles de cuidados intensivos.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmó el balance provisional de víctimas mortales y advirtió que la cifra podría incrementarse con el paso de las horas, a medida que los equipos de rescate logren ingresar a las zonas más afectadas de los vagones destruidos. Ante la magnitud de la emergencia, las autoridades habilitaron recintos deportivos en la comuna de Urda para brindar primera asistencia a los pasajeros que lograron salir por sus propios medios.

Investigación sobre las causas del accidente
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se trasladó a la zona del impacto para supervisar las labores de rescate y declaró tres días de luto oficial. Durante su intervención, aseguró que las investigaciones llegarán «hasta el final para esclarecer lo ocurrido y determinar eventuales responsabilidades».
Por su parte, el Ministerio de Transportes y los peritos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) indagan un posible fallo en el sistema de señalización e indicación de marcha, además de auditar las comunicaciones entre la cabina de mando y el centro de control de tráfico para determinar por qué la formación no frenó a tiempo.
Impacto en la red ferroviaria
Como consecuencia del accidente, la empresa administradora Adif decretó la suspensión total del servicio de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y las distintas provincias de Andalucía. La red ferroviaria española habilitó líneas telefónicas de asistencia directa para los familiares de los pasajeros afectados mientras se trabaja en la identificación de las víctimas.


