El Departamento de Estado de los Estados Unidos, a través de la oficina de su portavoz, dio a conocer una declaración conjunta multilateral suscrita por diversas naciones del continente americano -entre ellos Chile- sobre el contenido del acuerdo denominado «Escudo de las Américas» y que van más allá de la seguridad, incluyendo aspectos económicos.
El documento oficial fija una postura coordinada frente a las crecientes amenazas transnacionales, las injerencias de actores externos a la región y las vulnerabilidades en los límites territoriales y marítimos que afectan la estabilidad de las naciones firmantes.
Los compromisos e iniciativas estratégicas
La declaración ratifica la adhesión de los gobiernos firmantes a los principios de derecho internacional consagrados en la Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y establece líneas de acción concretas articuladas en tres pilares principales.
En primer lugar, los Estados firmantes acuerdan un blindaje contra la injerencia extranjera mediante la cooperación en inteligencia y ciberseguridad para neutralizar operaciones de desinformación e influencias indebidas de potencias externas a la región. En segundo lugar, se busca reforzar la seguridad territorial y del dominio marítimo mediante el fortalecimiento de las operaciones combinadas de patrullaje y control de fronteras para combatir de manera coordinada al crimen organizado transnacional y las actividades ilícitas que amenazan la integridad soberana. Finalmente, el acuerdo contempla la protección y resiliencia de la infraestructura crítica, resguardando estratégicamente las redes de energía, comunicaciones y rutas logísticas clave para el desarrollo socioeconómico de la región.
Más allá de la seguridad: los aspectos económicos no mencionados
Uno de los puntos que ha llamado la atención es el que se refiere a la defensa de las economías de los países firmantes «fortaleciendo la cooperación; explorando mecanismos de control de inversiones; salvaguardando las cadenas de suministro de minerales críticos mediante fuentes de abastecimiento diversificadas y confiables; y promoviendo regulaciones para proveedores de confianza en infraestructura digital, aplicadas sin discriminación.» En la declaración señalan «que la seguridad duradera requiere desarrollo económico, empleos estables y oportunidades tangibles para la población, y que la soberanía económica se defiende con éxito cuando el capital que ingresa a nuestros países es transparente y verificable.«
Construyendo un frente hemisférico
Con la publicación de este consenso, los países participantes remarcaron que el respeto estricto a las soberanías nacionales y el fortalecimiento de la seguridad regional no son objetivos contrapuestos, sino requisitos complementarios para garantizar la paz, la estabilidad democrática y la prosperidad económica duradera en las Américas.
El acuerdo contempla además la creación de mesas de trabajo técnicas periódicas para evaluar el avance de los compromisos y la implementación de ejercicios de entrenamiento defensivo conjuntos.
Lea la declaración aquí: https://www.state.gov/releases/office-of-the-spokesman/2026/09/joint-statement-on-defending-hemispheric-sovereignty/


