«Si buscar acuerdos se convirtió en un pecado político, algunos han perdido el rumbo»: Dura respuesta del Senador Araya tras quedar fuera de la Comisión de Constitución

El bloque centroizquierda castigó la "agenda propia" del parlamentario con el Gobierno, desatando una crisis de proporciones que pone en jaque el acuerdo de gobernabilidad en la Cámara Alta.

En una maniobra política de alta tensión, el bloque del Socialismo Democrático en el Senado concretó la remoción de Pedro Araya (PPD) de la presidencia de la estratégica Comisión de Constitución. La jugada fue articulada de manera fulminante a través del jefe de la bancada PS-PPD-PL, el senador Juan Luis Castro (PS), quien ingresó una comunicación escrita a mano ante el secretario general de la Cámara Alta, Luis Rojas, para remplazar a Araya por el senador Vlado Mirosevic (PL).

El pase de factura responde a la molestia del bloque frente a las negociaciones directas e independientes que venía sosteniendo el parlamentario por Antofagasta con el Gobierno y legisladores de Chile Vamos y Republicanos. Las tensiones, que ya venían tras sentarse a dialogar la megarreforma tributaria con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, escalaron a un punto de no retorno luego de que Araya pactara con Arturo Squella (Rep) y Andrés Longton (RN) —sumando también a los senadores Iván Flores (DC) y Karim Bianchi (Ind)— una propuesta paralela a la reforma de seguridad del Ejecutivo, desafiando abiertamente la línea de su sector.

Araya acusó el golpe y señaló en su cuenta de X que «el senador Juan Luis Castro debe explicar las verdaderas razones de mi salida de la Comisión de Constitución. Una decisión tomada a mis espaldas, sin tener la valentía de comunicármela de frente. ¿Qué le incomoda tanto de una reforma para enfrentar al crimen organizado?«.

Además indicó que «otros senadores socialistas, como la senadora Vodanovic, dialogan y negocian con el Gobierno permanentemente, pero cuando yo construyo acuerdos en seguridad, se me sanciona«.

Finalmente dijo que «si buscar acuerdos para combatir la delincuencia se convirtió en un pecado político, algunos han perdido completamente el rumbo«.

El descabezamiento de la comisión no tardó en encender el debate político en el Congreso. El biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado (UDI), acusó al Socialismo Democrático de imponer «una visión que es negarle todo al gobierno» a costa de pasar por encima del pacto de gobernabilidad.

La vendetta interna, además, amenaza con generar réplicas de proporciones: el quiebre de la confianza pone bajo severo riesgo los votos del sector para que el socialista Alfonso de Urresti pueda asumir la futura presidencia del Senado en marzo próximo.

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