El Servicio Electoral (Servel) objetó parte de los gastos presentados por la campaña presidencial de José Antonio Kast y aprobó un reembolso menor al solicitado originalmente. Según la resolución, la candidatura declaró gastos por más de $3.421 millones.
Entre los gastos rechazados se encuentra el uso de vidrios blindados y láminas antibalas utilizadas en actividades de campaña, incluyendo eventos realizados en Viña del Mar y Concepción. El Servel concluyó que esos elementos no podían considerarse gasto electoral, ya que su finalidad era proteger la integridad física del entonces candidato y no promover su candidatura ante el electorado.
La resolución también cuestionó otras partidas relacionadas con propaganda, merchandising y gastos radiales que no fueron correctamente acreditados. Además, el organismo observó que las respuestas entregadas por el administrador electoral de la campaña, Julio Feres, fueron presentadas fuera de plazo.
Entre otros montos rechazados aparecen $20 millones asociados al denominado “Evento Casa Santiago” y cerca de $3 millones por un detector de metales. El Servel también detectó inconsistencias en donaciones realizadas a candidaturas parlamentarias y en gastos vinculados a brigadistas y material de campaña.






