Ante el escenario de morosidad bancaria en Chile, Informax destaca la importancia de revisar los antecedentes financieros, tributarios y judiciales de clientes y proveedores para anticipar riesgos de impago y proteger la liquidez de las empresas.
Vender a crédito puede impulsar el crecimiento de una empresa, pero también implica riesgos cuando los clientes no cumplen con sus compromisos. En este escenario, conocer la situación de quienes forman parte de la cadena comercial es clave para tomar decisiones y evitar que una operación termine afectando la liquidez del negocio.
A agosto de 2026, la morosidad bancaria de 90 días o más se mantuvo en 2,34%, según cifras de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Aunque este indicador corresponde a obligaciones bancarias, refleja un contexto en el que evaluar el riesgo financiero resulta relevante para las empresas que venden a crédito o mantienen relaciones comerciales con múltiples proveedores.
Para Juan Pablo Urzúa, CEO de Informax, no basta con revisar el historial de pago de una contraparte. También es importante considerar otros antecedentes que permitan comprender mejor su situación antes de otorgar crédito o establecer nuevos acuerdos comerciales.
“Muchas veces, las empresas evalúan a sus clientes a partir de la relación comercial que mantienen con ellos o de su historial de pago. Sin embargo, revisar información financiera, tributaria y judicial permite tener una visión más amplia y detectar señales que podrían anticipar dificultades para cumplir con sus compromisos”, explica el experto crediticio.
Los antecedentes de morosidad permiten conocer el comportamiento de pago de una empresa, mientras que la información tributaria puede aportar señales sobre su situación. A esto se suman los antecedentes judiciales y concursales, que también pueden ser relevantes al evaluar a un potencial cliente o proveedor.
“El desafío está en analizar estas fuentes de manera complementaria y observar cómo evoluciona la situación de una compañía, en lugar de basar las decisiones en un antecedente aislado. Esta información puede ayudar a definir condiciones comerciales acordes con el riesgo identificado y reducir la exposición a eventuales incumplimientos”, agrega.
Desde Informax, compañía que desarrolla soluciones para la evaluación crediticia comercial y de proveedores, destacan que anticiparse no significa dejar de vender ni descartar automáticamente a un cliente, sino contar con mejores antecedentes para tomar decisiones informadas.
“Una venta no termina cuando se emite la factura: también importa que el pago llegue en los plazos acordados. Conocer mejor a clientes y proveedores permite reducir la incertidumbre, establecer condiciones comerciales más adecuadas y proteger la continuidad financiera de las empresas”, concluye Urzúa.


