Las celebraciones de Fiestas Patrias pueden ser un desafío para quienes viven con un trastorno de la conducta alimentaria (TCA). Especialistas de Centro CADDA entregan recomendaciones para acompañar sin presionar ni generar angustia.
Las Fiestas Patrias pueden ser especialmente desafiantes para quienes viven con un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA), debido a las comidas abundantes, celebraciones prolongadas y reuniones familiares, donde también pueden surgir comentarios sobre el cuerpo, el peso o la alimentación. Para quienes están en recuperación, este contexto puede aumentar los niveles de estrés y ansiedad.
Desde Centro CADDA destacan que el apoyo familiar es clave en la recuperación, pero advierten que un acompañamiento inadecuado puede generar presión adicional.
“Para las personas con TCA las fiestas patrias pueden estar cargadas de ansiedad debido a que son celebraciones en donde la alimentación es un punto central de los encuentros. Es muy importante para las personas con TCA sentirse seguras, acompañadas y poder anticipar estos encuentros. Para ello, el apoyo de la familia es muy importante para ayudarlos a cumplir con las recomendaciones alimentarias del equipo profesional y contener la angustia al mismo tiempo que se ayuda a cumplir con las indicaciones”, explica Macarena Zuleta, psicóloga clínica y cofundadora de Centro CADDA.
Desde la mirada nutricional, la recomendación es no improvisar durante la celebración, sino anticipar la situación, idealmente armando un plan de acción, conversando antes con la persona.
“Es muy importante hablar con anticipación con la persona y no improvisar en el momento. Para ello, preguntar dónde y con quien se siente más seguro comiendo y tener disponibilidad de alimentos conocidos y aceptados es clave. No se trata de organizar la celebración en torno al TCA, sino de reducir la incertidumbre, que puede aumentar la ansiedad, finalmente, lo que buscamos reducir, es la aparición de síntomas y angustia”, señala Pamela Campi, nutricionista especialista en TCA y cofundadora de Centro CADDA.
Recomendaciones:
1.- Evitar comentarios sobre el cuerpo, el peso o la comida: tanto los negativos como los «elogios» («bajaste harto», «cómo comes»), ya que refuerzan el foco en la apariencia y son gatillantes para compensaciones posteriores.
2.- Mantener la estructura alimentaria, según las recomendaciones nutricionales de cada persona, esto ayudará a evitar compensaciones o síntomas antes o después de las fiestas.
3.- Conversar antes del encuentro: preguntar con anticipación qué necesita la persona y qué le haría sentir más cómoda, desde lo alimentario y emocional.
4.- Ofrecer compañía y contención: estar disponible para acompañar y pedir ayuda cuando lo necesite, sin transformar la comida en un examen o una negociación.
5.- Tratar de no centrar la celebración en la comida: proponer actividades que ayuden a distraerse puede servir a gestionar el malestar antes y después de las comidas; juegos típicos, bailar cueca, música, etc.
Desde Cadda aseguran que con información, anticipación y una actitud de acompañamiento es posible que estas fechas se vivan con menos ansiedad, tanto para la persona como para su familia.


