En esta entrevista a fondo, aborda seguridad, accidentes fatales, conflictos con la empresa, el caso seguros, la internalización de funciones y los desafíos de las nuevas generaciones.

“La seguridad tiene que estar antes que el cobre”

Cuando ocurre la muerte de un trabajador, ¿qué significa para ustedes?

“Es una tristeza tremenda. No es un número menos en una planilla. Es un compañero que no vuelve a su casa. Detrás hay hijos, padres, una familia. Nosotros lo vivimos con dolor real”.

Muñoz asegura que muchas tragedias pudieron evitarse.

“Se pueden hacer cosas distintas. No se puede exigir productividad con menos dotación. No se puede ignorar el desgaste de turnos de 12 horas. La seguridad tiene que estar primero, antes que el cobre con sangre”.

Reconoce que ha llorado en la mina tras accidentes fatales. “Primero uno se emociona, después reacciona. Y ahí es donde el sindicato tiene que actuar”.

El rol del sindicato: “Hasta las últimas consecuencias”

¿Qué hace el sindicato cuando ocurre un accidente grave o fatal?

“Defender al trabajador y a su familia. Hemos ido hasta las últimas consecuencias judiciales cuando ha sido necesario. No devolvemos la vida, pero sí exigimos justicia”.

Recuerda episodios en que, según afirma, se intentó calificar hechos como accidentes de tránsito cuando ocurrieron en contexto laboral.

“No vamos a permitir que se minimicen responsabilidades”.

Internalización y fin a la subcontratación en cadena

Uno de sus principales ejes es la internalización de funciones.

“No estoy de acuerdo con la cadena de contratistas y subcontratistas donde al final el trabajador gana una miseria. Ojalá todas las mantenciones fueran internalizadas”.

Valora avances recientes, pero insiste en que deben ampliarse en toda la corporación.

También destaca la implementación anticipada de la jornada de 40 horas antes del plazo legal y el fin al límite de 11 años de servicio.

“Si queremos retener talento joven, tenemos que dar estabilidad”.

Supervisión y cultura laboral

Muñoz plantea que uno de los desafíos está en los mandos medios.

“Necesitamos supervisores con habilidades blandas. No puede ser que lleguen sin empatía, con el látigo. La minería es dura, pero el trato no puede ser peor que el trabajo”.

Además, cuestiona el uso del celular en faena.

“No puede ser que estén enviando WhatsApp cuando el trabajador está en línea de fuego. Eso es un riesgo real”.

El caso seguros y el daño personal

En 2020, Codelco presentó una querella por un supuesto fraude vinculado a seguros sindicales. Tras más de cinco años, la Fiscalía decidió no perseverar.

“El daño fue enorme. Familiar, personal, público. Nos expusieron en medios nacionales e internacionales. Pero la justicia fue clara”.

Asegura que el objetivo fue golpear al mundo sindical.

“Intentaron matar al sindicato. Pero aquí seguimos”.

Un dirigente forjado desde abajo

La historia de Muñoz comienza lejos de la minería. Se crió en un hogar de menores. Ingresó en 1993 a una empresa de aseo industrial y en 1995 entró a Codelco. Trabajó en tostación, refinería, mina sur y neumáticos antes de convertirse en dirigente.

“Uno aprende a conocer a los trabajadores, a sus familias, sus enfermedades, sus problemas. El dirigente no puede ser competitivo con otros sindicatos. Tiene que aportar”.

Hoy el Sindicato N°1 cumple 96 años de historia. Muñoz pide respeto por esa trayectoria.

“Hubo generaciones que marcharon en dictadura para conseguir derechos. La juventud debe entender que las negociaciones no caen del cielo”.

“Yo estoy en la Puerta Dos”

Para Muñoz, la representación sindical no se ejerce desde una oficina.

“Yo voy siempre a la Puerta Dos a las cinco de la mañana. Ahí se conversa de verdad. Ahí escuchas lo que pasa en la faena. El dirigente tiene que estar donde está el trabajador”.

Mensaje final

¿Qué mensaje le envía a los trabajadores?

“Que confíen. Este dirigente siempre va a decir la verdad, sea un sí o un no. De frente, sin mentiras”.

¿Y a la administración?

“Diálogo permanente. Respeto. Entender que esta es una empresa del Estado de Chile, pero sin trabajadores no hay cobre”.

A días del aniversario 96 del Sindicato N°1, Alberto Muñoz reafirma su postura: firme en la defensa laboral, crítico cuando corresponde y convencido de que la dignidad del trabajador no es negociable.

Y mientras haya turno en Chuquicamata, asegura que seguirá ahí.
A las cinco de la mañana.
En la Puerta Dos.