El Presidente José Antonio Kast inició una revisión exhaustiva del desempeño de los delegados presidenciales y seremis a nivel nacional. La medida busca evaluar la gestión de las autoridades locales y preparar eventuales ajustes en el equipo de gobierno regional tras cumplirse los primeros seis meses de administración.
Desde el oficialismo y La Moneda coinciden en que la instalación en regiones ha presentado severas dificultades, transitando de un problema de despliegue inicial a uno de gestión directa.
Balance de bajas en el gabinete regional
Desde el inicio del mandato el 11 de marzo de 2026, un total de 39 autoridades regionales han dejado sus cargos por diversos motivos, que van desde razones personales y falta de experiencia profesional hasta denuncias formales y controversias judiciales. Del total de salidas, 38 corresponden a seremis de distintas carteras a lo largo del país y una a un delegado presidencial provincial.
Entre las salidas más recientes destacan la del seremi de Vivienda de Antofagasta, Jorge Olivares, por graves falencias en su gestión que fueron respaldadas por el ministro Iván Poduje. A esto se suma en Coquimbo la renuncia del seremi de Energía, Fabián Páez, tras observaciones de la Contraloría sobre su experiencia profesional. Situaciones similares de falta de requisitos laborales provocaron las dimisiones del seremi de Cultura en la Región Metropolitana, Gustavo Baehr, y de la seremi de Trabajo en Arica y Parinacota, Nataly Cruz.
Delegados en la mira y fricciones en las coaliciones
El proceso de evaluación también mantiene bajo escrutinio la labor de los delegados presidenciales regionales y provinciales. En Coquimbo, la gestión del delegado Víctor Pino durante las emergencias por lluvias generó cuestionamientos tras incluir su propio domicilio en el catastro de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), lo que provocó severas críticas opositoras.
En La Araucanía, los partidos oficialistas miran con atención el desempeño del delegado Francisco Ljubetic ante la necesidad de afinar la coordinación política. Por su parte, en la provincia de Arauco, el delegado Pedro Marileo enfrenta duras críticas en la UDI y el Partido Nacional Libertario (PNL) por declaraciones previas en defensa de la causa mapuche y contra el actuar de Carabineros. Asimismo, en Quillota, la delegada Pilar Cuevas suma cuestionamientos tras conocerse tres denuncias por maltrato laboral. Ante este escenario, las colectividades oficialistas reconocen la urgencia de perfeccionar los filtros de selección para asegurar el cumplimiento de la agenda de gobierno en el territorio.


