Durante su primera intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Presidente José Antonio Kast, ofreció un discurso marcado por la defensa de los recientes avances de su gestión en materia de seguridad interna y un severo cuestionamiento al funcionamiento actual del foro multilateral.
En su alocución, el Mandatario remarcó que «Chile está de vuelta», haciendo alusión a la aprobación de la megarreforma y a la disminución de las cifras de homicidios. No obstante, el eje central de sus palabras se concentró en emplazar a la institución internacional a renovarse frente a los desafíos globales contemporáneos.
«Chile cree en Naciones Unidas y creerle es exigirle que cumpla su mandato», enfatizó el jefe de Estado, señalando que la organización «no ha estado a la altura de los desafíos de nuestros tiempos» debido a una estructura paralizada y burocrática.
Propuestas para un nuevo orden multilateral
Kast cuestionó la vigencia del esquema geopolítico diseñado tras la Segunda Guerra Mundial, sosteniendo que no es viable mantener un orden institucional concebido en 1945. Criticó la lentitud ejecutiva de la ONU y la falta de representatividad del actual Consejo de Seguridad.
Para hacer frente a este diagnóstico, el Presidente planteó tres ejes de acción inmediata. En primer lugar, propuso una optimización presupuestaria orientada a reducir la burocracia interna y focalizar los recursos financieros directamente en las emergencias donde existan vidas en riesgo. En segundo lugar, planteó una priorización de la agenda internacional que suspenda las iniciativas secundarias para concentrar los esfuerzos en las problemáticas globales urgentes. Por último, instó a concretar una reforma al Consejo de Seguridad que restructure el órgano ejecutivo para adecuarlo a la realidad geopolítica actual y restaurar la eficacia de sus resoluciones.
Finalmente, Kast reafirmó el compromiso histórico de Chile con el organismo desde la firma de la Carta de San Francisco, asegurando que la exigencia de cambios busca precisamente devolverle la efectividad y el respeto a la diplomacia multilateral.
Venezuela y la IA
Kast también se refirió a Venezuela y la inteligencia artificial, tecnología que el Presidente definió como una de las más poderosas y que su irrupción “es un desafío ético”, defendiendo para Chile un modelo de “ritmo responsable”.
Por Venezuela, el Presidente señaló que se han abierto nuevas posibilidades de acercamiento, indicando que el país “tiene por delante una oportunidad histórica de reencontrarse con sus mejores tradiciones democráticas, con sus instituciones, con sus millones de hijos dispersos por todo el continente que sueñan con regresar a su patria”.
Kast candidato versus Kast Presidente
El discurso que el Presidente expuso en la Asamblea General contrasta con sus planteamientos pasados respecto al organismo internacional. Aunque en campañas previas se especuló con la posibilidad de restarle relevancia o incluso evaluar la permanencia de Chile en la entidad, la intervención del Mandatario dejó en claro que la estrategia de su administración no apunta a la salida, sino a una reforma desde el interior.
Al exigirle al ente multilateral que cumpla su mandato forma parte de «creer en Naciones Unidas», Kast estaría optando por posicionarse como un crítico que busca reestructurar la institución en lugar de abandonar el foro diplomático.
Revisa el discurso completo del Mandatario a continuación.


